El Hospital Universitario Principe de Asturias comparte resultados y nuevos retos en adecuación clínica.

Dejar de hacer para aportar más valor.

El Hospital Universitario Príncipe de Asturias (HUPA) celebró el 13 de mayo de 2026 una sesión clínica general dedicada a su Comité de Adecuación de la Práctica Clínica.

Sesión clínica general del Comité de Adecuación de la Práctica Clínica del HUPA

La sesión, titulada “¿Estamos haciendo lo que no hay que hacer? Aportemos valor”, permitió compartir una experiencia consolidada de trabajo multidisciplinar orientada a reducir prácticas de bajo valor, disminuir la variabilidad clínica y reforzar una atención más segura, eficiente y centrada en el paciente.

El Comité trabaja con una finalidad clara: mejorar la adecuación de la práctica clínica y la seguridad de los pacientes, minimizando o suprimiendo actuaciones que no han demostrado eficacia, tienen efectividad escasa o dudosa, no son coste-efectivas o no aportan suficiente valor al proceso asistencial. Para ello, se organiza en grupos de trabajo por áreas, mantiene reuniones periódicas, revisa indicadores, elabora píldoras informativas y difunde recomendaciones entre los profesionales.

Durante la sesión se presentaron resultados de los últimos tres años y nuevos objetivos para 2026. La revisión permitió identificar al menos 37 iniciativas o recomendaciones de “no hacer” en diferentes áreas quirúrgicas, urgencias, servicios centrales, pediatría, obstetricia, ginecología y reproducción, especialidades médicas y farmacia.

Entre los resultados compartidos destacan algunas mejoras relevantes. En cirugía general se alcanzó un 100% de profilaxis antibióticas innecesarias no administradas en cirugía programada de hernia inguinal y vesícula biliar, y se comunicó una reducción del 40% de tratamientos antibióticos innecesarios tras la profilaxis prequirúrgica en apendicitis no complicadas. En microbiología se observó una mejora en las peticiones adecuadas de toxina de Clostridium difficile, del 91% al 98%, y una reducción de muestras de úlceras y escaras sin células inflamatorias, del 50% al 43%. En análisis clínicos se revisaron prácticas como la solicitud de TSH, proteinograma en menores de 40 años y 25-hidroxivitamina D como cribado poblacional, con seguimiento evolutivo de indicadores.

La sesión también sirvió para presentar nuevos retos para 2026: evitar duplicidades analíticas en pacientes ingresados, reducir gasometrías venosas no indicadas y uso de medicación intravenosa innecesaria, así como disminuir sondajes vesicales innecesarios y dietas absolutas sin indicación.

La experiencia del HUPA muestra que la adecuación de la práctica clínica no consiste solo en hacer menos, sino en hacer mejor: elegir con prudencia, evitar daño evitable, liberar recursos para intervenciones de mayor valor y acompañar a los profesionales en una cultura clínica más reflexiva, medible y orientada a resultados.


Noticia elaborada por:

Marta Macías Maroto, marta.maciasm@salud.madrid.org

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